- Papá ¿por qué aquél hombre y niño sobre la balsa en medio del lago ríen?, ¿por qué sus cuerpos, el cielo y el agua son triángulos y círculos multicolores?
- Sus risas son agradecimientos al lago que es su hogar, su hogar que es a la vez proveedor, su hogar también protector. Lo otro es el mundo, el que lastima y sana y vuelve a lastimar; lo bueno y lo malo que los acecha y que en este momento les es ajeno y lejano.
Y siguieron andando… mientras tanto, la imagen del pescador en el lago junto a su hijo, era inmortalizada en un lienzo por una mujer cuya escena salía de su imaginación en una habitación con muebles casi inservibles.
Juan C. Zavala.

1 comentarios:
Por alguna razón me recordó a la miserable ternura de Buko, no, no tú escrito no es así, pero le recordé. Me gusta cuando los cuentos son como las muñecas rusas.
Shalala y me voy cantando muy feliz.
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